23/08/2018

Economía

Distinción

La trabajadora del mes

Por: Eduardo Carrizo
Oriunda de Mansupa, al terminar sus estudios primarios dejó la escuela para ayudar en su hogar. A los 18 años comenzó a trabajar como empleada doméstica. Trabajando, terminó sus estudios secundarios y un curso de auxiliar de enfermería. El 1º de Agosto cumplió 25 años de servicio como enfermera.
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"Fue difícil trabajar y estudiar; trabajar y criar a mis primeros 2 hijos sola"

“Cuando era chica, le decía a mi mamá que quería ser peluquera” recordó Mariela Medina, una vecina de 45 años, oriunda de Mansupa. Pero al integrar una familia compuesta por sus padres y 11 hermanos, al finalizar sus estudios primarios, dejó la escuela y comenzó a ayudar con las tareas del hogar. “Me gustaba estudiar, pero por cuestiones económicas a mis papás se les complicaba mandarme a Las Termas”.

Al cumplir la mayoría de edad, Mariela comenzó a trabajar como empleada doméstica en una casa de Villa de Lago. “Ahí trabajé dos años, pero durante todo ese tiempo, mis patrones, el Dr. Beto Gómez y su esposa Graciela Chimino, me motivaron para que estudiara” contó.

“Terminé un curso de auxiliar de enfermería, y comencé a trabajar en el Centro de Diálisis de ellos” agregó. “Trabajando como enfermera, terminé mis estudios secundarios en el instituto Jorge Gottau y me seguí capacitando”.

“Fue difícil trabajar y estudiar; trabajar y criar a mis primeros 2 hijos sola, pero fue un sacrificio que hice por mí, y por ellos, que hoy dio sus frutos” reflexionó.

En la actualidad, cursa la profesionalización en “Enfermería” y el 1º de Agosto cumplió 25 años de servicio por lo que fue distinguida sus empleadores con una medalla.   

“Me gusta lo que hago, y me gusta el lugar y la gente con la que trabajo. Lo lindo de trabajar como enfermera es poder ayudar y acompañar a los pacientes, lo difícil es cuando uno de ellos se nos va porque aquí somos como una familia, nos encariñamos” expresó.

“Sin la ayuda de mis padres y mis patrones yo no podría haber estudiado, por eso todo el tiempo les digo a mis hijos que estudien” terminó.

"Durante todo este tiempo, compartimos juntos diferentes lugares de trabajo y conocimos una hermosa persona con la que crecimos juntos" concluyeron Gómez y Chimino. 

Cuando una puerta se cierra -por factores como el contexto-; con esfuero y ayuda, se pueden abrir otras. 

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