08/02/2017

Editorial

Presentación

Hablemos

Por: Nicolás Salvi
Voces de Río Hondo se presenta a la sociedad de Las Termas, en un marco político complejo como lo es el de un año electoral, sobre todo en el que se plantea un fin de ciclo de una, u otra manera. Quienes hacemos este diario, pasamos 12 años de nuestras vidas en un país gobernado por administraciones kirchneristas, siendo interpelados por las discusiones que esta vertiente del peronismo supo plantear, desde el año 2003 al 2015, en el panorama nacional.

La batalla Clarín-Gobierno, produjo que debates sobre conceptos como periodismo militante,  periodismo independiente, estado, corporaciones,  objetividad y subjetividad, pasaran de ser discusiones de los claustros académicos, a pláticas que se dieran en toda mesa argentina. 

Ante estos bandos formados, la profesión del periodismo resulta muchas veces manchada por la dicotomía, y la imposibilidad de poder ver una tercera posición en esta férrea batalla, encasillando cualquier opinión en alguna de estas facciones. Esto conduce a creer que el aceptar la subjetividad periodística imposibilita la profesionalidad, y que toda noticia hoy está manchada de amateurismo partidario. Creo que este es el mayor error de época, pero que es mínimo ante la victoria de que estas cuestiones sean lidiadas en lo cotidiano.

Este contexto nacional es el que fue moldeando nuestro estilo de trabajo, algo que se suma a la realidad monopólica de medios en Santiago del Estero, sobretodo en el plano gráfico. La falta de libertad que crea un monopolio a su alrededor, es lo que a nosotros nos empuja a la creación de medios. Estos no son otra cosa que espacios de expresión y herramientas para romper con la hegemonía. Y es más, pensarse no sólo como una alternativa, sino creer que este podrá ser en algún momento un justo competidor con el hegemónico, el conseguir la verdadera libertad de expresión.

Desde su humilde lugar, eso intenta Voces de Rio Hondo, ser artífice de la libertad de expresión, aceptar la subjetividad, y no tener miedo al hablar por el temor a caer en encasillamientos y ser estigmatizado en un estereotipo.

Como reflexionó una vez Alejandro Dolina en su programa La Venganza Será Terrible: “El silencio es hermano de la soledad, de la ausencia, del nunca, de lo que no, de lo que no es, de lo que no va a suceder, y posiblemente de la angustia. Así que… Hablemos”

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