07/02/2019

Educación

Carrera

Docente, Directora y Supervisora

Por: Eduardo Carrizo
Ya jubilada, el año pasado fue elegida como Presidenta del Centro de Docentes Jubilados Sara Díaz de Rojas.

Cuando finalizó la secundaria, Cristina Jiménez iba a dejar los estudios. Se había acostumbrado a trabajar y quería seguir en actividad laboral. Pero su padre, quien trabajó en la zafra tucumana y luego migró a Mar del Plata en busca de empleo, le pidió que siguiera estudiando.

Por ese pedido, hizo la carrera de Maestra Normal Superior y luego se desempeñó 34 años como docente. “Yo nací, y hasta los 9 años viví en Las Termas, pero por razones laborales, con mi familia migramos, y nos radicamos en la ciudad feliz” recordó. “Pero extrañaba a mi abuelo, mis pagos”.

“En mi adolescencia –siguió- estudiaba en invierno y trabajaba en el verano, en un local que vendía muebles. En la escuela era una alumna promedio, de 6, 7, 8. Me sentía más cómoda trabajando, pero mi papá me pidió que siguiera estudiando, y me inscribí en el profesorado”.

En 1982 se recibió y en el 83 volvió a Santiago del Estero. La primera institución en la que trabajó fue la Escuela Nº 455 de Cañada de Tala Pozo, luego de una larga carrera en diferentes establecimientos educativos, fue Directora de la Escuela Nº 350 de San Pablo y finalmente supervisora del Nivel Primario.

El consejo que le dio su padre la ayudó a capacitarse, superarse, y desarrollar una carrera en la que pudo ayudar a otros niños.

"A mí no me llamaba la atención el estudio, pero mi papá me dijo: "algo tenés que estudiar". Y descubrí mi vocación ya trabajando". Quizás por esa razón, destaca: "lo que le decimos a un alumno, a una persona, lo puede motivar o desalentar para siempre".

En el año 2016 se jubiló, y el año pasado fue elegida como Presidenta del Centro de Docentes Jubilados Sara Díaz de Rojas.

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