13/12/2019

Interior

Compromiso

Hacer lo correcto

Por: Eduardo Carrizo
En una escuela que tiene las mismas necesidades que la comunidad que la rodea, una profesora tiene un dilema.
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Luego de auto evaluarse, decide volver, decide llevar "la teoría a la práctica", decide dejar de lado los "no te metas", los "no tengo tiempo", se compromete

Como muchas casas de familias de esa zona, la escuela secundaria del lugar no tenía energía eléctrica. Luego de solicitar este servicio durante mucho tiempo, hace 8 años consiguieron que instalaran en el establecimiento pantallas solares. De esta fuente, la institución obtiene su energía.

Recientemente, sujetos desconocidos ingresaron al lugar y les robaron las baterías. Al descubrir la situación, el gobierno municipal ayudó a la institución a reponer esos recursos.

Después de dar su clase en esta escuela rural del interior del Departamento Río Hondo, una docente itinerante de Las Termas vuelve a su casa en su auto.

Recorriendo ese camino de tierra que transitó varias veces, va pensando en una situación difícil que atraviesan 3 de sus alumnos. Ella les enseña que "tienen derecho a una vivienda, a un alimento", pero ahora les están vulnerando esos derechos.

Luego de auto evaluarse, decide volver, decide llevar "la teoría a la práctica", decide dejar de lado los "no te metas", los "no tengo tiempo", se compromete.

Habla con la familia, realiza una denuncia, sigue el trámite en el juzgado; aparecen docentes, asesores, instituciones que la acompañan, que gestionan y le entregan recursos para poder ayudar "a sus chicos". Porque son "sus chicos", no "estudiantes".

"Hay muchas otras personas -reflexiona- que intervienen en situaciones así para ayudar, pero algunas veces es difícil porque son zonas lejanas, porque hay represalias. Pero eso no tiene que amedrentarnos para hacer lo correcto".

Próxima estación

Pero estas problemáticas no se observan únicamente en las escuelas rurales, muchas veces regresando a su hogar ubicado en el barrio Nuestra Señora de la Paz sigue con su mirada a algunos chicos que salen del nuevo establecimiento primario de la zona con bolsitas llevando botellas con leche, o bolsas con sándwiches y galletas que les dieron en la institución. “Siempre se vieron necesidades, pero este año se vio un poco más” señala. “Para familias de bajos recursos, que los chicos puedan desayunar, almorzar o merendar en una escuela, es una gran ayuda”.

Por la radio escucha que comienza una nueva etapa. Lo que escucha le da esperanza. “La única forma de salir de esta situación es trabajando” concluye.  

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