21/03/2018

Provinciales

Historia

Los descendientes termeños de Antonino Taboada

Por: Eduardo Carrizo
“Nosotros somos choznos –quinta generación- del General” señalaron. El 10 de abril, en Las Termas, realizarán un homenaje al militar santiagueño y a los soldados de Río Hondo que lucharon en la batalla del Pozo de Vargas.
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Aurora y Marcela Torena Ramos Taboada

Antonino Taboada fue un reconocido militar santiagueño que nació en el año 1814. Jefe del Partido Unitario en la provincia, y aliado del presidente porteño Bartolomé Mitre, lideró al Ejército del Norte Argentino que venció a Felipe Varela, el último caudillo montonero, en el enfrentamiento conocido como la batalla de Pozo de Vargas el 9 de abril de 1867.

En un informe publicado en La Gaceta, resumen: “Nacido en la estancia familiar de Matará, estudió y ejerció el comercio en Buenos Aires. Descontento con el gobierno de Juan Manuel de Rosas, optó por emigrar a Montevideo y enrolarse en el ejército del general Juan Lavalle, que marchaba contra el gobernador porteño.   

Los Taboada constituyen una verdadera leyenda dentro del pasado de Santiago del Estero y del noroeste argentino, en la segunda mitad del siglo XIX. Miembros de una rica y poderosa familia, hijos de don Leandro Taboada y de doña Águeda Ibarra, eran sobrinos carnales del tan mentado gobernante vitalicio rosista, Juan Felipe Ibarra

Todos los hermanos fueron hombres importantes: Manuel, como gobernador y político; Gaspar, como comerciante e industrial azucarero en Tucumán; Felipe, como destacado pintor de retratos”.

Descendientes

Antonino Taboada tuvo tres hijas mujeres. Una de ellas fue Nieves Taboada, quien se casó con el tucumano Leandro Taboada. Nieves tuvo a Aurora Taboada de Ramos, y esta a su vez a Marcela Ramos Taboada de Torena. Marcela fue la madre de Aurora, Julio y Marcela Torena Ramos Taboada, choznos de Antonino quienes en la actualidad viven en Las Termas.

En diálogo con “La Mañana de Radio Ciudad” en FM 92.5, Aurora y Marcela contaron: “El 9 de abril se cumplen 151 años de la batalla del Pozo de Vargas, y queremos realizar un homenaje al general y a los soldados de Río Hondo que participaron en este enfrentamiento”.

“Por esta razón, el 10 de abril a las 10 de la mañana, en la intersección de las calles Tacuarí y Ruta 9, donde se encuentra el busto de nuestro familiar, nos juntaremos y realizaremos un acto y actividades” detallaron. “Invitamos a los descendientes de los soldados de Río Hondo que participaron en esta guerra, a ser parte del evento”.

“Nuestro hermano –Julio- dirige el Instituto de Estudios Socio Culturales General Antonino Taboada, y ahí tenemos registros y archivos históricos de su vida y de su obra”.

Pozo de Vargas

De acuerdo a datos compartidos por el profesor de Villa Río Hondo, Julio Gómez Machado, en las fuerzas de Antonino Taboada que lucharon en la batalla del Pozo de Vargas, había 300 soldados de Río Hondo, de los cuales sólo volvieron con vida 60.

Según los historiadores Félix Luna y José María rosa: “Varela le propuso “pelear” afuera de la ciudad de La Rioja, para evitar que los civiles sufrieran los horrores de la guerra”. Hábilmente, Taboada puso su ejército en el pozo, sabiendo que los federales llegarían cansados y con sed. Tenía menos soldados, pero más armas y una mejor ubicación.

Antes de que comenzara el enfrentamiento alguien tocó una "zamacueca" y las tropas gritaban, se arremangaron el chiripá, y tomaron el fusil, por lo que refiriéndose a este combate, Luna escribió: "Increíble los santiagueños, que hasta la guerra la hacen con música".

La lucha duró siete horas. Con su caballo agotado, Varela cayó cerca del pozo, pero Dolores Díaz, "La Tigra", lo salvó -luego la mujer fue detenida por Taboada, quien la mandó al "Bracho", un campo de concentración de Santiago-. Varela se retiró con pocos sobrevivientes, y Taboada no los siguió porque también estaba agotado.

“Eso fue la batalla del pozo de Vargas, una tarde violenta y legendaria en que sus arenas pasaron a la historia en un vértigo de atropelladas, tiros y carajazos, en medio de una sed de agua que todavía abraza”.  

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