12/02/2016

Provinciales

Un prócer de uniforme blanco

¿Quién fue Ramón Carrillo, el médico que fundó el Hospital de Las Termas?

El Dr. Norberto Gómez, Director del Centro del Riñón de la ciudad termal, escribió sobre la vida del médico santiagueño que fue el primer Ministro de Salud de Argentina.
Ampliar (1 fotos)

"Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia, y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causa de enfermedad son unas pobres causas”.

Ramón Carrillo nace en la capital de Santiago del Estero, el 7 de Marzo de 1906, a dos cuadras de la plaza Libertad. Es el mayor de once hermanos. Hijo de un profesor, periodista y político del mismo nombre, que fuera dos veces diputado provincial.

Bisnieto de un oficial español, capturado por Belgrano en la Batalla de Salta en febrero de 1813, que al ser liberado en 1819 se afinca en Santiago y se casa con una Taboada.

Cursa estudios primarios, en la escuela Normal Manuel Belgrano y egresa como bachiller con medalla de oro del Nacional de Santiago del Estero. Parte para Buenos Aires a los 17 años e ingresa a Medicina “raspando con un glorioso 4”, según sus propias palabras. Se recibe con medalla de oro tan sólo 5 años después.

Se inclina por la neurocirugía y la neurobiología, donde dejaría un legado que aún perdura. En 1942, a los 35 años, gana por concurso la titularidad de la cátedra de neurocirugía.

Por aquellos años existían Hospitales con internación sólo en grandes ciudades. Había menos de la mitad de las camas necesarias para los habitantes de entonces. Los centros hospitalarios conservaban el espíritu de caridad dado por las Sociedades de Beneficencia y faltaban recursos.

En 1943, comienza a trabajar como Jefe de Servicio de Neurocirugía del   Hospital Militar, donde traba conocimiento con el entonces Coronel Juan Domingo Perón, con quien comparte largas conversaciones, y quien lo convence de planificar la política sanitaria del país.

“Ramón era negro, justamente el negro Carrillo”, recuerda José Farías Gómez. A los 40 años, en 1946 se casa con Susana Pomar de 20, apadrinados por Evita y Perón.

Realiza múltiples actividades académicas hasta ser decano interino de Medicina en 1945. Primero Secretario de Salud Pública, y luego Ministro de la misma área durante la presidencia del General Perón aumentó el número de camas de internación en todo el país de 66.300 a 132.00. Erradicó el paludismo, disminuyó drásticamente las enfermedades venéreas, bajó la mortalidad por TBC de 130 a 26 por 100.000. Terminó con el Tifus, y la brucelosis. Redujo la mortalidad infantil de 90 a 56 por mil. Creó 60 institutos de especialización como los de Oncología, Hemoterapia, Tracoma y Oftalmías infeccionas en Santiago del Estero. Fundó 62 centros de Higiene Materno-Infantil, seis de ellos en el interior de nuestra provincia –Bandera, Loreto, Beltrán, Monte Quemado, Pozo Hondo y Quimili-. Abrió 10 Centros Sanitarios, 1 de ellos en la capital provincial, inauguró 141 Hospitales de todo tipo, el Regional de Ojo de Agua, el Vecinal de Añatuya, el Rural de Bandera Bajada, la Ciudad Hospital Campo Contreras en ciudad Capital, y el Hospital Hidrotermal que funcionara en donde hoy dictan clases el Colegio Mariano Moreno  y la Escuela Especial Ua Shutu.

Por problemas de salud renuncia en 1954, y migra a Estados Unidos, donde lo sorprende La Fusiladora -dictadura militar autodenominada revolución libertadora que derrocó a Perón-. Acepta un trabajo de médico rural en Brasil, urgido porque aunque no le demostraron enriquecimiento ilícito, le confiscan sus pocos bienes: algunos cuadros, y dos departamentos en capital.

Muere en la pobreza en Belén Do Para, Brasil, en 1956 por un derrame cerebral: “los problemas de la medicina como rama del Estado no pueden resolverse si la política sanitaria no está respaldada por una política social. Del mismo modo, que no puede haber una política social sin una economía organizada en beneficio de la mayoría. Sólo sirven las conquistas científicas sobre la salud, si estas son accesibles al pueblo. Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia, y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causa de enfermedad son unas pobres causas”.

  

Recomienda esta nota: