22/05/2016

Religiones

Entrevista

Padre Pepe: “Santiago está a tiempo de trabajar en serio contra las drogas”

Por: Eduardo Carrizo
El cura villero fue una de las personalidades que participó en XVIII Seminario Iberoamericano sobre Drogas y Cooperación en Las Termas.

Hace algunos años, amenazado por narcotraficantes, el Padre Pepe se fue de Buenos Aires y se instaló en Campo Gallo, una localidad del interior de Santiago del Estero. Esa experiencia le permitió conocer partes de la realidad santiagueña.

En la actualidad, trabaja como Cura Párroco en una villa de José León Suárez, partido de San Martín, pero regresó a esta provincia a participar en el XVIII Seminario Iberoamericano sobre Drogas y Cooperación que se realizó en Río Hondo. Luego de su ponencia, dialogó con Voces.  “Nuestra mirada como iglesia va hacia los sectores más vulnerables, y hacia toda la sociedad porque sabemos que la droga es algo que atraviesa a todas las clases sociales. Es una problemática que nos preocupa, por eso tratamos de hacer este trabajo en las villas y en todos los lugares donde vemos que la droga va avanzando y los chicos  no tienen posibilidades o los recursos necesarios para poder vivir dignamente”.

Voces: Como está trabajando el Estado frente a esta problemática.

Pepe: El estado tiene que replantearse su trabajo frente a esta problemática, ser más inteligente. Cuando uno no piensa en generar trabajo para los jóvenes no está ayudando a la recuperación. Entonces también tienen que estar presentes en la mesa de esta temática, el Ministro de Producción, de Trabajo, porque tienen que ver con el problema, ya que tenemos que generar una sociedad mejor, que nos dé a todos las posibilidades de vivir bien a todos. El estado tiene que replantearse muchas cosas, pero la sociedad también, tenemos que actualizarnos y actuar de una forma conforme a la época en la que vivimos.

Voces: ¿Qué es el círculo virtuoso que planteó en su disertación?

Pepe: El círculo virtuoso es un concepto que planteó un amigo, y que yo lo puedo palpar en el barrio. La vida de un joven va girando en torno a instituciones que pueden ser la parroquia, la escuela, el club, que lo mantienen ocupado y donde puede desarrollar sus capacidades. Se puede plantear objetivos en su vida, a partir de relacionarse con personas que lo van contagiando, el profe de fútbol, el cura, el maestro, un montón de gente que lo va ayudando a ver por dónde tiene que ir su vida, y ese círculo virtuoso es muy importante en los barros vulnerables. ¿Qué pasa cuando se rompe ese círculo, o se pierden sus engranajes? Yo cuando voy caminando por las villas veo esas fogatas, que se hacen a la noche que tienen que ver con chicos que no estuvieron haciendo nada.  No es que están culminando un día. Están empezando una noche. Y son chicos que dejaron de ir a la escuela, dejaron de ir a la parroquia, dejaron un trabajo, creo que es vital rescatar o instalar este círculo de virtud en cada barrio y en cada pueblo.

Voces: ¿Cómo están trabajando desde la Iglesia?

Pepe: Estoy coordinando la comisión de adicciones del episcopado con una propuesta importante que es federalizar el tema. Estamos recibiendo a representantes de distintas diócesis. Santiago también ha participado y estamos tratando de pensar una pastoral de adicciones que aproveche el gran caudal de experiencias que tiene la institución. En cada lugar de argentina hay una iglesia. Si esa iglesia funciona bien, el chico puede tener un lugar donde crecer, estudiar, tener un montón de transmisión de valores. Y si se suma un centro de rehabilitación, comunidades terapéuticas, centros barriales.

Voces: ¿Cuál es la propuesta de la Iglesia para enfrentar esta problemática?

Pepe: Tiene que haber un gran acuerdo nacional para poder enfrentar las causas y las consecuencias del narcotráfico, de las adicciones, fíjate que las provincias no tienen la cantidad de centros necesarios para enfrentar el drama que se vive. Entonces, tenemos que darnos cuenta que estamos ante un problema que si pensamos que lo va a solucionar el gobierno estamos equivocados, si pensamos que lo va a solucionar una parte de la sociedad civil, también. Después algunos creen que se pueden aplicar recetas que vienen del exterior. Los argentinos tenemos que saber cuál es nuestra realidad y cómo tenemos que enfrentar el problema, tomando algunos conocimientos y experiencias de otros lugares, pero no copiando todo igual como si fuéramos tontos. Todo el estado tiene que estar en función de esto. No sólo Sedronar, el Miniserio de Trabajo y de Producción también son parte de esta mesa. Porque si a un pibe lo recuperas, pero  después no tiene posibilidades de trabajar, entonces falta una pata. Y si no hiciste la capacitación necesaria también. Si hacemos que la gente del interior se vaya del campo y venga a las ciudades, y no le damos un trabajo se van a ver tentados por el mundo de las drogas.

Voces: ¿Cómo encontró a Santiago?

Pepe: Cuando llegué a Campo Gallo pensé que iba a hablar de otros temas. Me fui para ahí  pensando que el tema era la tierra, pero de pronto me empezaron a llamar preguntándome cómo trabajamos frente a las adicciones y al consumo de drogas. Me llamaban de Añatuya, Quimili, La Banda, Santiago. Veíamos cómo el problema iba creciendo, así que pudimos transmitir algo que les sirviera para que se organizaran en cada lugar. Me dio tristeza ver que la droga había llegado tanto al interior. Yo pensaba que era un problema de los centros urbanos grandes. Como otras provincias, Santiago está a tiempo de generar sus anticuerpos, para poder realmente responder. Yo creo que si Santiago se pusiera en serio a trabajar en esto podría solucionar muchas cosas. Porque los valores culturales y espirituales  que hay en Santiago son superiores. Hay que apelar a la raíz de fe y de cultura que caracteriza al pueblo santiagueño.

Consumo problemático y recreativo

Padre Pepe: El consumo problemático es el de un chico que está pasado de drogas, sufriendo una enfermedad, una adicción. Mientras que el consumo recreativo es el del chico que probó una vez, o lo hace ocasionalmente. Lo que sí hay que ser cuidadoso con el tema del consumo recreativo porque miremos lo que pasó con los chicos en la fiesta de Costa Salguero. Capaz no eran adictos pero tomaron una droga y muchos de ellos murieron. Y yo me pregunto es lo mismo un cigarrillo de marihuana en aquel que tiene dinero y vive en Europa, que en un chico que vive en una Villa. No es lo mismo. Porque de la marihuana pasan al paco,. Entonces todo es diferente.

Recomienda esta nota: