21/01/2017

Religiones

Fe

La familia de Agua Santa, la piedra, y la Virgen

Hace 28 años un vecino de Las Termas que tenía problemas de salud, le prometió a la virgen que si lo curaba, iba a peregrinar. Desde fecha, todos los años fue en bicicleta a Catamarca.
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Raúl, Mónica y la Vírgen

-¿Qué ves en la piedra?- me preguntó Raúl Armando Juárez, luego de recibirme en su casa del barrio Agua Santa. Yo, que no creo en Santos o Vírgenes, solamente veía manchas blancas en una piedra triangular.

-Mirá bien desde acá- Insistía él- Es la forma de la virgen.

Y comenzó a contarme: “Yo comencé a peregrinar hace 28 años. Estaba enfermo, y le prometí a la virgen que si me curaba iba a ir en bicicleta hasta Catamarca. Como me curé, comencé a ir todos los años y le prometí a la virgen que yo iba a ser un mensajero. Iba a llevar cartas, pedidos, promesas, presentes, de creyentes que no pudieran ir hasta allá. Cuando llegaba, subía arrodillado por el calvario y agarraba piedritas”.

“Hace ocho años comenzamos a peregrinar en grupo, y hace un año armamos formalmente la agrupación “Peregrinos Por el Prójimo”. Le pusimos ese nombre porque peregrinamos trayendo cartas o presentes de los que no pueden ir o porque por el camino ayudamos a otros peregrinos con agua, frutas, los tiramos en el auto”.

“El 8 de diciembre de 2015, mientras subía arrodillado agarré una piedra y la guardé. Cuando la observé tranquilo, vi que tenía la forma de la virgen”. “Nos llenó de emoción, felicidad, imagínate no todos los días se presenta la virgen” agregó su esposa Miriam González.

Durante todo el año 2016, el artista local Adrián Décima comenzó a esculpir la escultura de la virgen que veían en esta piedra. La obra pesa 8 kilos y se encuentra en el domicilio de la familia Juárez.

“Recibimos la bendición del obispado de Santiago y de Catamarca, y el año pasado la llevamos por primera vez en nuestro peregrinaje” detallaron.

Peregrinos

Movilizados por sus creencias, todos los años en diciembre, miles de ciudadanos de Río Hondo peregrinan hasta Catamarca. A muchas de esas personas, la fe, los ayuda a mejorar física, emocional, o intelectualmente; a cambiar, mejorar como personas: dejar un defecto, un error, un vicio; a pensar en el otro, como un prójimo al que debo ayudar para que realice su propio viaje. 

Por sus creencias, algunas personas observarán la piedra y verán sólo manchas en una piedra. Otros observarán la forma de una virgen. La fe les da otra perspectiva de las cosas. Mientras esa fe sea un motor para mejorar como persona y como sociedad, y no para dañar al prójimo, bienvenida sea. 

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