25/03/2018

Sociales

Ejemplo

“La certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”

Por: Eduardo Carrizo
Una pareja tucumana, compuesta por un vecino no vidente, y una vecina disminuida visual, pasearon por las calles de Las Termas.
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Miguel y Fabiana

El es Miguel Ardiles, un vecino no vidente del barrio 24 de Septiembre, y ella es Fabiana Capdevila, vecina disminuida visual de Villa Mariano Moreno, Tucumán. Esta mañana, paseaban juntos, por primera vez, por las calles céntricas de Las Termas.

Se conocieron por lo grupos de no videntes con los que comparten actividades. A pesar de su discapacidad, el hizo la escuela primaria, secundaria y un terciario de locución que no terminó, pero que le sirvió para trabajar en radio.

"El bastón blanco indica que soy ciego, pero independiente –explicó Ardiles-. El bastón verde de ella, identifica a las personas de baja visión".

“Yo siempre vengo porque tengo familia acá” –contó ella-. “Nos impactó bien porque por lo menos las veredas son accesibles” agregó él.

“Es importante que las personas no videntes –reflexionó- se rehabiliten, se eduquen, que aprendan a hacer una vida, entre comillas, normal, porque les va a servir para su futuro, para insertarse en el mundo laboral, social. Las familias los tienen que apoyar, para que ellos también hagan una vida. Ser independientes es muy importante para que nadie te lleve o te traiga y uno pueda manejarse solo”.  

Cada mañana, cuando una persona se levanta, no sabe, no conoce, lo que le va a pasar durante la jornada. De alguna manera todos somos ciegos de lo que nos depara la vida, el futuro, y "es pues, la fe -el amor-, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve".


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