24/10/2018

Sociales

Literatura

El primer beso

Por: Eduardo Carrizo
Un acto de riesgo y fe.

Vieron que, generalmente, cuando uno le está por dar el primer beso a otra persona, no hay un diálogo verbal tipo: "¿Te puedo dar un beso?". Antes del intento del primer beso, se vienen (mal) comunicando y/o (mal) interpretando momentos, contactos, señales, gestos. Y el último avance es un acto de riesgo.

El filósofo Darío Sztajnszrajber, lo escribe mejor: "Qué difícil es el primer beso..Debería haber un acuerdo previo, pero el contrato le quita al beso toda la emoción puesta en juego en la totalidad de sus variables: imprevisibilidad, adivinanza, intuición...el beso es todo un acontecimiento que ni empieza ni termina en el -contacto- y movimiento -de dos bocas-...Son las circunstancias las que hacen al beso. El beso es un emergente de una serie de circunstancias que delinean su erupción. El beso es una erupción...No puede ganar nadie en el beso".

Generalmente, el beso se da con los ojos cerrados, un profundo acto de fe.

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja” (Julio Cortázar).


Recomienda esta nota: