25/08/2017

Sociales

Igualdad de género

Mujeres al volante

Por: Eduardo Carrizo
De 180 chóferes que trabajan en 6 remiserias de Las Termas, sólo 3 son mujeres. ¿Por qué? Voces te cuenta quiénes son, y cómo es trabajar en un oficio donde predominan los hombres.
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Bárbaras Luna, una de las tres remiseras de Las Termas

El teléfono suena. En las remiserias los teléfonos están sonando todo el tiempo. El fijo. El celular. La gente que llega, que saluda, que pregunta, que se va. En la base, hay mucho ruido, pasan muchas cosas, pero la joven que atiende los teléfonos, y anota direcciones, nombres, apellidos, mantiene su amabilidad y su sonrisa. La situación no la desborda. ¿Será por ese dicho que dice que “las mujeres pueden hacer muchas cosas al mismo tiempo”? ¿Ese es un dicho feminista o machista? ¿El hombre no puede hacer las tareas de la casa, trabajar, atender a los hijos, varias cosas al mismo tiempo?

Con el sonido del timbre del teléfono de fondo suenan frases como “Libre el 7”. “Copiado”. “Vení a la base”. “Anda a Los Andes al 125”. De esa montaña, emerge la joven que me informa: “En esta remiseria hay 50 choferes, y una sola mujer. Se llama Rosa Giunta Gérez. Está casada, tiene 27 años, 3 hijos, y es propietaria del auto”.  

“Una sola vez, un cliente le dijo que como tenía que hacer un viaje a larga distancia, prefería que la llevara un hombre. Ese día vino molesta, enojada, pero la mayoría de los clientes que tienen hijos prefieren que ella los lleve”. Entonces tiene sus ventajas y sus desventajas ser mujer, y chófer. Copiado.

En 6 remiserias de Las Termas relevadas para esta nota trabajan aproximadamente 180 chóferes. Sólo 3, son mujeres. ¿Por qué? ¿Es un oficio para hombres? ¿A las mujeres no les gusta, nos les conviene, o no las aceptan para manejar? “Acá trabajaba una chica, pero dejó porque tenía que cuidar a su hija” cuenta Catuta propietario de una de las empresas que brinda este servicio de transporte. “Sería lindo que vinieran más mujeres a conducir”. Entonces los propietarios de las remiserias las aceptarían, pero las mujeres no buscan este trabajo. ¿Por qué? “Copiado”. “Libre el 7”.

Bárbara Luna tiene 26 años. Hace 4 que trabaja como remisera. “Comencé a trabajar como operadora, pero en el auto se gana más. Mi tío que tenía un auto me ofreció y comencé a trabajar como chófer. Trabajé en varias remiserias, porque podía trabajar en invierno, pero en el verano mi mamá –que me cuida a mi hija- se va a la costa, así que yo tengo que quedarme con mi nena. Entonces una temporada estaba en una y en la siguiente me iba para otra que tuviera lugar”.

“Para comenzar a trabajar –recordó- saqué el carnet de conducir. Hasta el momento nunca choqué ni me chocaron. Nunca me pasó que un cliente me dijera que no iba a subir conmigo porque era mujer. Lo que sí me pasa es que muchas mujeres me preguntan cuántos años tengo, porque les parezco chica para estar manejando, y la mayoría de mis clientes son los que me piden que busque o lleve a sus hijos a algún lugar”. Los clientes le tienen más confianza para llevar niños porque es mujer. Copiado.

Vecina del barrio Sector El Alto, trabaja todos los días, salvo los viernes, de 7 a 19:00. Por jornada, gana entre $200 y $300, los fines de semana más. “No hay mucho trabajo y en los pocos que hay te pagan poco, por eso decidí trabajar como remisera. Lo feo es que cuando la gente tiene sus problemas, se descarga con vos, o que por estar trabajando no puedo pasar mucho tiempo con mi hija, o llegar de trabajar y tener que lavar, cocinar, aunque mi mamá y mi hermana me ayudan. Pero un varón seguro llega a su casa después de trabajar, se baña y se acuesta, y listo”. “Libre el 7”.

“Los viernes no trabajo porque estudio para ser peluquera. Cuando me reciba quiero poner mi propia peluquería y dejar el remis. Manejar mis días, mis horarios, y tener tiempo para mi hija, porque aunque algunos digan que un remisero “no hace nada, maneja nomás”, tenes que estar en la calle, te tocan borrachos, drogados, uno no sabe a quién lleva a la par, pero gracias a dios nunca me asaltaron” Copiado.

“Las calles de Las Termas están horribles. Falta luz, mantenimiento, hay muchos pozos, baches. Ahora por las nuevas manos y contramanos, damos muchas vueltas” terminó. “Libre el 7”.

Aunque algunas mujeres dirigen instituciones públicas y privadas, como países o empresas multinacionales, o los cargos legislativos se reparten 50 y 50, en algunos rubros, como este, continúa el predominio de los hombres.  “¿Las mujeres pueden manejar?” ¿Un auto, una familia, una sociedad?”. “Libre el 7”.

El móvil 11

Analía Peralta es la otra remisera de Las Termas. “Comencé a trabajar de chófer hace 1 año y medio. Primero trabajaba de operadora pero me dejaron sin trabajo. Como mi hermano tenía un auto, lo pusimos a trabajar. Jamás había agarrado un auto en mi vida así que saqué el carnet y me metí. Me encanta este trabajo me siento muy cómoda y la gente confía mucho en mí”. La joven de 34 años tiene 3 hijos y estudia los sábados para auxiliar en enfermería. "Las cosas lindas de este trabajo son el contacto con la gente y lo feo es algún acto de inseguridad que no me pasó pero en la calle estas expuesta a todo”. 

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